viernes, 28 de septiembre de 2012

TIRADO EN LA CAMA



Tras la entrada del miércoles que hablaba del amor de dos amigos que se acaban de casar y la del lunes que hablaba del miedo a actuar, hoy toca una entrada que habla del desamor, de como una ruptura rompe tu alma en mil pedazos. Pero de todas las rupturas se sale y lo que ayer era tristeza hoy solo es un recuerdo bonito o un relato desgarrador. En fin que la vida sigue y pese a que el texto que sigue a continuación sea duro hay que saber recomponerse y volver a vivir, volver a salir, volver a sentir.

La foto que acompaña al texto es de nuevo Nicolas Rodríguez Crespo, y no es por nada pero a mi me parece maravillosa, muchísimas gracias.

PD: a petición de bastantes de los lectores del Blog y de algunos amigos he comenzado a escribir un texto más largo, no quiero llamarlo novela ya que a lo mejor en la página 10 me aburro y lo lanzo a la basura... os iré informando sobre como va. Muchas gracias por leerme.











Tirado en la cama, los ojos aún llorosos y el corazón aún roto. Los días pasan y aquí no queda nada, tan solo un techo blanquecino, una cama sin hacer y un hombre desnudo en ella, sin rastro de ti, sin rastro de tu silueta desnuda en la cama, nada, nada.

Flujo de pensamientos que dicen que te perdí, flujo de pensamientos que cuentan que no hice todo lo posible por retenerte, pensamientos que quizás acierten, yo que se realmente no puedo pensar.

Mi corazón late fuerte, oí tu voz por la escalera, oigo tus pasos acercándose, los latidos se disparan, tu taconeo incesante, ya imagino tu cara, tus hombros, tus pechos, tus muslos, tus piernas, tus pequeños pies tus deditos, sigo oyéndolo pero cada vez más lejos, más lejos, más lejos. Dejo de ver. Pero mantengo en mi recuerdo tu cuerpo, tu mente, tus palabras.

Que duro es pensar que lo tuviste todo y lo dejaste marchar. La soledad se abate sobre mi cuerpo y mi alma, tú eras mi luz, y ahora todo es noche, tú eras mi sentir y ahora no siento nada. Ahora hay dos mentes solas que no quieren estarlo, dos cuerpos solos que desearían estar juntos, la soledad nos ha conquistado, como una horda de fieros hunos conquistaba una aldea, pero no todo esta perdido aun quedan los recuerdos. Mis recuerdos, tus recuerdos, lo nuestro.

Lo más bello que hubo nunca, lo más importante, no importaban las guerras ni las batallas, no importaba la hambruna ni el duro trabajo, tan solo tú eras importante. Llegar a casa y encontrarte, hablar, besarnos apasionadamente, sentir tus manos contra las mías, sentir tus labios en los míos, sentir tu piel tersa apoyándose en mi cuerpo, acaso ¿hay algo mas bonito que dos personas que se aman? No lo se ni me importa, tan solo tu me importas.

Un día más, otro día perdido sin ti a mi lado. La gente habla yo, no escucho, la tele encendida yo no veo, las flores en la mesa yo, no huelo, la comida en el horno yo… ya no como.

La mente perdida, tanto como siempre, pero ya no tengo con quien perderme en mis fantasías, ya no tengo con quien ir, ahora solo hay la nada, y es lo más horrible que puede haber. Mi mente perdida ¿dónde iba a estar?

Me encuentro mal, siento que la amargura ya ha invadido mi cuerpo, ha entrado rápidamente por los pies y se ha ido extendiendo rápidamente por todo el cuerpo, ahora ya he sido conquistado, no me queda más que llorar, sufrir ya no hay nada por lo que vivir, tu no estas, yo no quiero estar, la vida ya da igual.

Leo lo que he escrito y me doy cuenta de que estas frases sin orden ni coherencia son fiel reflejo de mi. Frases sin más sentido del que le quieras sacar, frases para ti o más bien para mi, desahogo mental, una buena lavativa de sentimientos, una reflexión acerca de todo, intentar desanudar un estomago hecho trizas por amor…

miércoles, 26 de septiembre de 2012

A RAÚL Y SANDRA


La entrada de hoy nada tiene que ver con las que hasta ahora he publicado, lo de hoy no es relato, ni un intento de poema, ni tan siquiera es una historia, hoy publico una carta que prometi que realizaría, la verdad es que no se muy bien como hacerlo sin resultar tan personal que solo nos importe a los destinatarios y a mi... pero una promesa es una promesa y siempre procuro cumplirlas.




A Raúl y Sandra.

Os lo dije en vuestra boda que os tenía preparada una sorpresita, os prometi algo especial y como una de las cositas que me hacen ser quien soy es la escritura aquí os dejo esta pequeña carta que espero os guste. (no la he publicado antes ya que os encontrabais de viaje)


A Raúl lo conocí hace mucho, tanto que no sabría decir cuando... 15, 14, 16 años contemplan nuestra amistad, primero en los entrenamientos de natación, con esos bañadores ridículos sobre unos cuerpos infantiles ¿Cuántas horas nos habremos pasado dentro del agua? ¿Cuántos viajes por la comunidad para conocer diferentes piscinas? Aún recuerdo la noche de hotel en... ¿Burgos? para nadar aquellas regionales, la pelea de galletas, los teléfonos que desaparecieron, los correcalles por los pasillos del hotel, la noche durmiendo lo mínimo para irnos a competir el día siguiente.

Juntos nos fuimos haciendo mayores, comenzamos a corrernos nuestras primeras fiestas, a las orillas del rio, en la calle Balborraz, en Monforte de Lemos dónde tomamos el mejor calimotxo de la historia (o por lo menos así lo recordamos) y comimos lentejas a las 6 de la mañana. De repente ya nos dejaban entrar en los bares, oíamos techno, bebíamos, bailábamos. Al grupo se fueron uniendo y separando gente, pero tu y yo nos íbamos manteniendo, pasaban los años y seguíamos juntos, incluso tras dos acampadas (que tiene su merito).

Yo me fui a Salamanca, volvía de vez en cuando, pero cuando volvía sabía que allí estabas para tomarnos algo y contarnos lo ocurrido en los últimos días. En una de estas vueltas me contaste que salías con una chica, y ahí fue cuando conocí a Sandra (o Laura según el día) el nombre siempre lo bailo pero más por una cuestión de cabeza y de neuronas que no funcionan bien. Recuerdo aquel viaje a Fermoselle que te atreviste a hacer conmigo en coche, al poco tiempo de conocernos.

Vuestra relación fue creciendo y yo fui viajando hasta el último año, grandes charlas mientras cenábamos de tapas o tomándonos unas copas en el Trabanka o unas pintas en Molly, hablando de todo y de nada, fui de los primeros en enterarme de vuestro compromiso y no voy a negarlo me emocionó muchísimo el hecho de que uno de mis mejores amigos hubiera conocido una chica tan especial como Sandra.

En fin que tampoco quiero alargarme demasiado, os quiero mucho a ambos, ser muy felices y que dentro de 15, 14 o 16 años podamos seguir yendo a tomarnos unas copitas, cenar unos triangulos y hablar de lo que la vida nos ha ido dando.

Besotes.

lunes, 24 de septiembre de 2012

BIBLIOTECA


En esta ocasión la entrada que voy a publicar vuelve a hablar del miedo a actuar, de la falta de valentía, de esas situaciones que sabes que tienes que hacer algo, tienes que acercarte a hablar pero un ancla invisible impide que tus piernas te obedezcan. El relato nos ha ocurrido a todos, en ocasiones nos hemos acercado y en otras la oportunidad se marchó...

La fotografía que lo acompaña es de Miguel Pérez González y la guapísima Andrea Campos Rodríguez, como siempre geniales.

PD: esta entrada se la dedico a mi sobrina Paula Rodríguez que en estos momentos ya se encuentra en Madrid disfrutando de su primer año universitario; se muy feliz, diviértete mucho y saca tiempo para estudiar de vez en cuando.






BIBLIOTECA

Miradas furtivas de biblioteca, 
labios que no besarás. 
Ella te mira, tu la miras 
simple juego que no fructificará.
Vuelves  a mirar,
ella rápidamente aparta su mirada de ti 
y mira sus apuntes.
El juego se repite una y mil veces. 
La biblioteca va a cerrar, 
y tu, no has pasado de la página tres.
Se levanta, recoge, se marcha; tu haces lo mismo. 
Sabes lo que pudo pasar, pero ya da igual.
La volverás a ver en la biblioteca o en un bar, 
y entonces sí, entonces atacaras. 
Pero inconscientemente sabes que no volverás verla.

viernes, 21 de septiembre de 2012

INSPIRACIÓN


Odio los días que no se que publicar, hay mañanas que tengo clarisimo lo que quiero mostraros sin embargo hay otras que no quiero repetir tema, que no quiero calentaros la cabeza con mis pesares y no consigo aclarar mis ideas...

Hoy ha sido uno de esos días, tenía pensado publicar un relato, luego otro, después un tercero pero ninguno me convencia para acabar la semana; así que al final me he decantado por este, no es de amor ni de penas, no tiene sexo, ni mujeres imposibles. Tan solo habla de mi, un boli y un papel, no es lo mejor que he escrito pero habla de esos momentos en los que...

espero que lo disfrutéis.






INSPIRACIÓN

Inspiración que se marcha para no volver.
Musas que no regresarán.
¿Y si no puedo volver a escribir?
¿Y si mi bolígrafo no vuelve a pintar palabras sobre el lienzo?
¿Y si mi tiempo de desahogo se acabó?
¿Qué hacer ahora?
¿Cómo aprender a vivir sin la posibilidad de vomitar mis problemas?
Mientras lo pienso me doy cuenta de que no dejo de escribir.
Mi boli escupe la tinta que embadurna el blanco hasta lograr crear  palabras.